Tarn Rosel

De Fronteriza
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Descripción

Elfos Roseli en una de sus reuniones

En elfico: Bosque del Este.

Tarn Rosel es una gran floresta del nordeste de Agnar habitada por elfos que emigraron desde Alfiriel liderados por la chaman Loridel. Los habitantes de estos bosques, llamados roselin (singular roseli) fueron los primeros elfos en abandonar Alfiriel para escapar de su sociedad conservadora. Esto ocurrio en los tiempos en que Alfiriel estaba en su explendor territorial, cuando Sulabar aún era tan solo una ciudad estado, de modo que su migracion tuvo pocos incidentes y casi todos los que empezaron llegaron a su objetivo, tras cruzar las montañas, no muy lejos de donde hoy se haya Nueva Urren.

Loridel y los suyos no estaban de acuerdo con la direccion que estaba tomando la sociedad alfiriel, con el culto formalizado a las deidades en torno al Gran Templo de la Tierra, la creacion de oficios especializados, el cada vez mayor empleo de la agricultura y la ganaderia y la progresiva sedentarizacion. Abogaban por mantener la forma de vida de los primeros elfos, los cultos animistas, el nomadismo, la economia cazadora-recolectora y la vida en pequeños grupos autonomos y autosuficientes.

Fue para mantener este modo de vida que los roselin se trasladaron a los por entonces recien descubiertos bosques al otro lado de las montañas de Karas Jhon, donde aún viven hoy en dia. Se dice que el conocimiento de los roselin de los bosques y sus habitantes supera incluso al de los elfos alfirelin. Se dice que nadie puede ver a un roseli si este no quiere ser visto.

Los elfos roselin lleva una vida nomada, diseminados por sus bosques en grupos de entre veinte y cincuenta, aunque se celebran varias reuniones anuales coincidiendo con los equinoccios y el solsticio de verano o de forma extraordinario si se produce algun acontecimiento importante.

Relación con la Hegemonía de Samos

Dado que no existe ningun estamento organizado entre los roseli, las relaciones con la Hegemonia son en general informales, auqnue provechosas. Algunos jovenes roseli han buscado fortuna entre los samios, ya como curanderos ya como mercenarios. Muchas cohortes legionarias tienen su turma de exploradores roseli, compuesta por unos veinte mercenarios elfos nativos de la floresta. En varias ocasiones el Hegemon ha enviado un legado con rango de estratego a las reuniones estacionales de los roseli para zanjar disputas o aclarar malentendidos. Además de todo esto Tarn Rosel tiene la obligación de suministrar batallones periódicamente a Samos

Academicismo roseli

Los extraños se suelen sorprender cuando descubren que los roseli tienen sus propios filósofos, naturales y convencionales, literatura y otras artes como la pintura. Incluso los elfos se extrañan al descubrir esto. Pero los roseli son una cultura, algo que los extranjeros les extraña descubrir, aunque la definan como tal.


Los roseli tienen una gran tradición de poetas y narradores. Su gran poema épico que narra su historia tiene más de cien mil versos, cualquiera de los niños roseli te lo puede contar de principio a fin, sin olvidarse una coma.


Hay un dicho en Tarn Rosel que dice el saber no debe ocupar lugar. La vida roseli no es adecuada para transportar pesados libros de un sitio a otro, por ello memorizan todo su saber. Parece increíble pero los roselis son capaces de reproducirte una conversación, con las mismas inflexiones años después. Una sorprendente cualidad que Samos a usado en varias ocasiones.


Esta cultura oral trae como consecuencia que los textos originales en cierta manera se hayan perdido. No es algo que les preocupe a los roselis, para ellos sus textos y cultura no pertenecen a nadie particular de su tribu, pertenecen a todos. Cuando se les pregunta sobre el tema te dicen que su método tiene más ventajas, para destruir su conocimiento tendrías que matarlos a todos, no basta con un incendio. Su conocimiento no se vuelve incomprensible por la evolución de los lenguajes y no se pierde. Y lo que más sorprende dicen que así sus textos se adaptan a la realidad actual, transportando el conocimiento de los antiguos sin perderse, extrayendo aquello que es adecuado al presente. Asumen que perderán conocimientos pero que lo hacen en beneficio de la adaptabilidad y en todo caso, según ellos, se pierde menos que escritos.

Agrupaciones roseli conocidas

Los grupos en los que viven y se desplazan los roseli suelen ser pequeños y generalmente compuestos por unas docenas de individuos, generalmente con relaciones de parentescom mas o menos cercano. Podriamos asimilarlas a los clanes humanos. Solo las reuniones periodicas relacionadas con festividades de sus cultos animistas o las Grandes Reuniones (los Handail) que coinciden con el solsticio de verano y los dos equinoccios.

La principal señal diferencial de cada clan suele ser su practica animista particular. Todos los roseli adoran a Elaora la Gran Madre, pero luego tienen su totem tribal, un animal o una planta, y una practica animista asociada a este. Segun los casos esto puede condicionar incluso su comportamiento y su forma de vida, ya que los miembros de la practica tratan de emular al objeto de su adoracion: los que adoran a los lobos tienden a ser monogamos y cazar en manada, los que adoran al gato montes gustan de cazar en solitario y son mucho más promiscuos, como dos ejemplos extremos.

Por ultimo cada clan tiene un lugar de invernada, que suele ser una caverna o una zona protegida de los elementos (una garganta, una hondona entre colinas, etc), donde pasar los meses más crudos del invierno. Estos lugares suelen estar marcados y decorados con totems, tallas en madera o pinturas rupestres. Ademas sirven de almacen para alimentos y articulos de comercio. Estos lugares permanecen habitados todo el año, generalmente por enfermos, ancianos y niños.

Los compañeros de los lobos

Este clan de elfos roseli vive en los linderos septeptrionales del Tarn Rosel, no muy lejos de la ciudad samia de Cidonia. Tienen una extraña relacion con sus lobos compañeros, con los que se crian desde pequeños. Es más, en ciertas circustancias uno no debe interpelarlos por sus nombres sino por el de sus lobos.