Talestrix

De Fronteriza
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Descripción

"Muchas de las cosas buenas de la vida no son gratis, y la vida es corta, lo sabré yo que me he muerto"
"Me encanta el teatro y sueño con ser la Reina Pirata... mi hermana ya sabe que no le dejaré el papel protagonista. Me gusta llevar una calavera porque por si no te lo he dicho, ya he muerto una vez"

Talestrix me llaman, soy una joven pícara, camarera y actriz. Hermana gemela de Belatrix. También podría vivir de mis parejas o amantes y moverme por las fiestas de lujo. Ultimamente estoy preocupada, creo que estoy maldita pues de aquellos de los que estoy a punto de enamorarme no acaban muy bien. Los clérigos me insisten que no son más que azares del Destino... como si eso no fuera una maldición. Quizás con la muerte se me haya pasado.

Talestrix, Mi historia de las gemelas

Algunos dirían que nuestra casa es de ricos, o al menos lo fue.

Recuerdo el día que nos encerraron en nuestra habitación en la casa de servicio, estuvimos dos días en una habitación, y una noche. Los siervos contratados limpiaron la casa principal, pusieron luces en los jardines, plantaron flores olorosas, mesas y fuentes, una fiesta se organizaba.

La familia preparó una fiesta que me hizo enorgullecerme, debíamos ser príncipes, reyes, ¿cómo habría alguien más rico que mi abuelo?

Imposible. Recuerdo a los artista ensayando los días antes de la celebración. Cómo bailaban las danzarinas, parecía imposible. ¿Y la ropa?

También recuerdo el estómago vacío ya que [halflings] estaban ocupados y nadie se preocupó de mi hermana y de mi. Recuerdo a Lanea, la famosa bailarina, nos vio en la ventana mirándola, cómo nos colábamos hasta la habitación que le dieron y lo felices que fuimos con ella, nos enseño nuestros primeros pasos, y nos dio fruta, así nos ganó para la causa. Cómo lloramos cuando al año siguiente murió de enfermedad. Aún llevo flores al mar todos los años ya que nadie sabe donde está enterrada.

Y recuerdo toda la fiesta. Lo que vi por la ventana me cambió. Al principio estaba muy emocionada y orgullosa por mi familia, ahora reniego de mi apellido. Éramos unas niñas y pensábamos que cuando nos viera nuestro abuelo nos acogería y viviríamos como princesas. Incluso nos arreglamos esperando esa hora, nos pusimos nuestro mejor vestido y nos pintamos como Laena, o más bien como pudimos.

La fiesta fue fastuosa, increíble, de emperadores pensé al principio. Ahora he asistido a alguna fiesta de la nobleza y fue de las buenas, pero no tanto como creía una niña. Y las ropas, qué bonitas estaban las mujeres, y qué gallardos y elegantes los hombres. La fiesta estaba dedicada a una joven, supongo que será una prima o hermana, qué guapa era y qué bonita estaba.

Mi hermana evitamos a los [halflings] y nos introducimos en la fiesta. Y el hambre hizo que nos pillaran antes de presentarnos al abuelo, al final nos arriesgamos a acercarnos a las mesas de comida, y allí nos cogieron. Nos llevaron ante el abuelo, yo estaba segura de que nos acogería y nos diría alguna palabra bonita, como en los cuentos. Claro, eso no pasó. El abuelo se enfadó muchísimo y la princesa de la fiesta, nuestra prima o hermana nos miraba intrigada, pero nada dijo, solo nos miraba a nosotras y a nuestro mejor vestido. Si no hubiera sido por Lanea nos hubieran azotado allí mismo.

Pero a los [halflings] si los azotaron con un látigo por nuestra culpa, y nos hicieron verlo.

<<CORRECCIÓN parte previa: Preguntarse si su madre estará en la fiesta>>

De las cosa que no reniego de mi familia es la casa. Desde que desaparecieron los halflings [] mi hermana y yo hemos reclamado la casa principal.

La casa es una casa de piedra con jardín y verja delantero, hay una bonita y olorosa mimosa en el jardín, una caballeriza y una casa muy pequeña, la de los [halfings].

La casa principal es rectangular con un patio interior con pozo. La verdad es que la casa está destrozada, mi hermana y yo ocupamos dos habitaciones, un salón, la cocina y el enorme servicio de la habitación principal. El resto de la casa se cae a pedazos. Y nuestras habitaciones son un compendio de lo que hemos rescatado del resto de la casa, mesas, estatuas, muñecas, muebles, candelabros, espejos oxidados, armarios de distintos estilos <recordar Blade Runner>.

Mi habitación está pegada a la de mi hermana. Siempre habíamos dormido en la misma cama, pero con tanto sitio, nos separamos, así lo quise, pero quiero tenerla cerca, así que estamos separadas por una fina pared de madera, tampoco me he ido muy lejos.

En la casa estamos contentas, desde la fiesta que he comentado antes no hemos vuelto a ver a la familia, vivimos como queremos, nadie nos dice nada. Aquí lo comparto todo con mi hermana. Tenemos visitas de vez en cuando, algún amante, o esos pequeños pillos que viven en la calle. Saben que aquí tienen un pequeño refugio, y comida, yo he estado en su situación... aunque cada vez que uno deja de venir desearía no haberlo conocido, no creo que les pase nada bueno.


El otro día estábamos en uno de nuestros momentos favoritos de los días de verano. Estábamos en el servicio. Yo ya me había bañado así que estaba con una toalla en el pelo leyendo en voz alta las Aventuras Margarita La Gata en Korvosa, unas de nuestras favoritas, era verano así que había arrastrado un sillón al servicio y estaba dejando que la brisa refrescara y secara mi cuerpo. Belatrix estaba en la bañera escuchando con los ojos cerrados, fumando de la pipa de agua. Escuchamos pasos y la pequeña tiefling de unos 10 o 12 años, Almeera, entró en el baño, la senté encima mío y se puso a seguir mis palabras, así que la dejé leer en voz alta mientras yo peinaba a Belatrix. Almeera calló antes de acabar, lloraba, nos contó que Leela, una chica de 13 años del grupo que a veces nos visitaba había entrado a trabajar en un prostíbulo; pero por ello no estaba apenada era algo común en los niños del a calle. No la juzgues si no has pasado hambre y temido por tu vida. Lloraba por Violín, un niño de su edad, otro del grupo, un chico tímido que creo que estaba enamorado de mi hermana o de mi; lo habían encontrado muerto, destripado como un conejo, en un callejón, un matón de Pulg se había encaprichado con el niño.

La Taberna la Urraca de Plata

Mi etapa de camarera rubia, al final una se cansa de tanta "atención". Pero te hace sentir viva, estas cosas no las piensas hasta que te has dado un garbeo por la Muerte, te lo digo por experiencia

Esa noche en la Urraca de Plata, el local donde trabajo de camarera y cuyos parroquianos son aventureros por decirlo finamente me acerqué al shoanti Jorrfh (Jor-refh) y ha su compañera la Comadreja y les conté lo que había pasado a Violín. Al día siguiente la organización de Pulg había desaparecido. Conozco a esa pareja de aventureros, sé que fueron ellos y se ganaron su recompensa. No quiero relacionarme mucho con el shoanti ni con Comadreja, no porque no me guste, más bien por lo contrario, y no quiero que mi maldición caiga sobre él y sobre Comadreja.


Creo que estoy maldita. Pero antes mejor hablo de Urraca de Plata


Belatrix y yo trabajamos en esta taberna, favorita de ladrones, aventureros, guerreros y bardos que buscan inspiración. Belatrix cada vez trabaja menos allí, es abogada, pero eso que te lo cuente ella. Yo trabajo menos que antes como camarera. Cuando desaparecieron los sirvientes de la familia... los echo de menos, a penas conseguimos sobrevivir esos meses, y no quiero hablar del tema. Baste decir que Córvida, nos acogió, me enseño un nuevo oficio, me introdujo en cierto gremio, y nos dio trabajo en su taberna recientemente abierta.

"Este es el trabajo que me ha enseñado Córvida, la cabeza es de atrezzo, ah, que no te has dado cuenta, normal, estoy orgullosa de dar con un traje adecuado. Nunca me ha gustado matar, y menos desde que morí"

Que lo tengas claro, Córvida es a la persona que más quiero. Obviamente después de mi hermana, que es a la única a la que amo. Si le pasase algo a Córvida yo me encargaría que pagases por diez el daño que le causes.


En la Urraca de Plata de vez en cuando sigo trabajando de camarera, cuando le hace falta, y bailo. Cada vez trabajo menos, otros oficios me llaman más la atención, e incluso a aparqué mi sueño de dedicarme al baile en una trupé, como Lanea, o al teatro.

La taberna es grande, tiene dos alturas <ver portada de NPC Codex Box> y hay buen ambiente, los parroquianos habituales, aventureros más o menos veteranos han aprendido a respetarse y a respetar a Córvida y a su marido semiorco Bron. Las chicas y chicos de su personal somos simpáticos y sabemos sacarles bebidas a estos aventureros, y sé que algunos sacan dinero extra acostándose con los clientes. No es algo en lo que Córvida meta su nariz, ni sus manos. Yo no sé fingir en la cama, así que no lo he hecho, ni te lo confesaría, pero mentiría si no dijera que he perdido mis virginidades con algún habitual del local, y también mentiría si dijese que no he aceptado regalos, pero eran regalos.

Y así llego a la maldición. Desde hace un año creo que estoy maldita. Mi hermana tiene más éxito con sus parejas. Yo he tenido dos, un clérigo guapo, de mi edad, mejor persona no te podrías encontrar. Me gustaba, quería ser su maestra, y creo que no mucho más, pero cuando desapareció en esta maldita ciudad y nadie supo nada más de él... creo que estuve a punto de enamorarme. Y así ha pasado con <lista de nombres>, y el último, un estudiante de la espada norteño murió en un duelo.

Sólo puedo amar a mi hermana, pero mi hermana soy yo, al menos así pienso, no hay diferencia, ¿ella? pues no sé que opina ella.

No creo haberme enamorado nunca, al menos tal y como lo cuenta mi hermana y los libros. Cuando empiezo a enamorarme, mueren o desaparecen. Así que este último año no he tenido más que citas calientes, y bueno, ni tan mal.

Una parroquiana de Urraca de Plata, Zeldana, una vidente <https://pathfinderwiki.com/wiki/Harrower> me lanzó las cartas cuando le pregunté sobre mi maldición y sobre mi. Zeldana es especial a mi no me cobra, bueno, no en dinero, favores y alguna otra cosa secreta es con lo que le pago, no acepta mi dinero y parte del pago es no decir con qué he pagado. Ya tengo una maldición, no voy a tener otra, te quedas con las ganas. Ella dice que no es cosa de ella, que es cosa del destino, y yo la creo, igual que creo en su arte.

La vidente no está segura de que esté maldita, cree que no, pero hay algo raro en mi pasado, algo que nos vincula al infierno y también dice que estamos destinadas a la grandeza, o a morir por elegir mal a nuestros aliados.


Grandes logros

  • He vuelto al teatro y conseguí un gran éxito de público y crítica como la "enamorada cachonda de Lazarod", personaje que curiosamente interpretó mi hermana (si es que le concedo todos sus caprichos, yo debería haber sido la estrella). Siempre he querido hacer de Reina Pirata.

Personalidad

Me encantó el mar y los puertos. Aquí estoy camuflándome entre los lugareños. Me dijeron que daba buena suerte a una regresada de la Muerte llevar una calavera
"Me imagino interpretando a la Reina Pirata con un Tucán... a ver como consigo uno, debe ser carísimo, por suerte Bela suele ahorrar. Si tengo que conseguir yo el dinero, el prestamista tendrá que matarme porque no consigo devolvérselo... y conozco a los esbirros de Mamon de cuando morí, no son agradables"

Talestrix es alegre y simpática, un poco ácida y cínica. Le gusta disfrutar de la vida... te dirá, repetidamente, que la vida es corta porque ya la han matado una vez, a alguien se le fue de las manos la exigencia del guión.

Manías y gustos

  • Cambio de aspecto cada dos por tres. Me encantan los trajes, los disfraces y cambios de aspectos.
  • Me gustan las cosas buenas de la vida, y pocas son gratis. Y más desde que me mataron, por exigencia del guión, sí, pero fue de verdad.
  • Creo que me quitaron mi vida como noble.
  • Desde que morí me gusta llevar la cuenta y por ello llevo una calavera... espero que se me pase. Los muertos somos un poco excéntricos.
  • Me gustó el viaje ese que hicimos para cosas que no podemos contar, a ver si lo repetimos.

Preocupaciones

"Me hago pasar por mi hermana, Belatrix, para arreglar algún desaguisado que esta buenaza ha montado. Un día me matarán, de nuevo, por su culpa"
  • Mi hermana. Belatrix es una inocentona caprichosa y se mete en unos líos de aúpa <desde el punto de vista de Talestrix>. En cierta manera quiero que siga así, inocente, pero me saca de mis casillas, cada vez más porque cada vez mete más la pata y soy yo la que arregla el asunto intentando que no se entere, que luego me da una charla de integridad, hipocresía y justicia. Un día me matarán por su culpa.
  • Soy un poco manirota y Belatrix se gasta mucho dinero en mí... a veces se me olvida, además es muy cariñosa.
  • Tengo que conseguir que Belatrix prepara una gran obra de Reina Pirata y esta vez no le dejaré ser la protagonista.
  • Bueno, morí en su hasta ahora mi gran éxito en el Teatro; y descubrí cosas jugosas de mi familia <Por favor Mario>. Por suerte mi actuación fue tan memorable que me resucitaron. Pero ahora me asusta más morirme, y eso pese a que Molly dice que hay cosas peores, cosas que te meten por la boca, pero no entiendo que quiere decir, no quiero imaginármelo, pero lo hemos hecho.