PENDRAGON

De Fronteriza
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Edward El pequeño

Edward es el tercer hijo del segundo matrimonio de su padre. Siendo el hijo más pequeño de este y su tercer varón (con otras dos hermanas también mayores que el), sus posibilidades de heredar el feudo de su padre eran nulas. Este consiguió hacerle escudero de un familiar de su segunda esposa (de origen Frances) y así el joven Edward fue enviado a Francia donde vivió varios años aprendiendo las tradiciones de la caballería. Años más tarde regresó a Britania para encontrarse siendo por sorpresa el heredero de su padre, sus dos hermanos habían fallecido uno en combate y otro a causa de unas fiebres y le tocó asumir la condición de heredero.

Edward es un caballero alto, fuerte y bien parecido pero de una personalidad un tanto hosca y que tiende a decir las cosas tal cual las ve para lo bueno y para lo malo. Es conocido por todos por ser una persona bastante honesta lo le ha causado no pocos problemas y poco dado a hacer lo que se supone que debe de hacer. Es sabido por todos que no se siente del todo cómodo con su puesto de señor de la casa y que le asaltan muchas dudas probablemente fruto de que no fue educado para ello. Es un hombre tranquilo, de gustos sencillos al que no le gustan los excesos probablemente fruto de haber sido escudero de un caballero errante.

Recientemente esta viendo cosas muy extrañas, que probablemente vería más normales de haber vivido más en britania ,pero que hoy en día le hacen dudar de todo. Ha visto cosas que no le encajan en la visión del mundo cristiana que le enseñaron y está comenzando a pensar que tanto los curas como los magos y druidas están equivocados y la realidad es mucho más compleja de lo que nos enseñan. Mantiene su fe en cristo, pero piensa que desgraciadamente en la biblia no están todas las respuestas y que ha de mostrarse con una actitud más abierta.

No está casado y tiene como heredero actual a un primo. Aunque cortés y amable, se encuentra muy incomodo con el mercadeo de esposas de los señores britanos. Siempre había pensado casarse por amor o no hacerlo, y ahora se ve fuera de lugar ante unas obligaciones que no pensaba tener.