Kay-Uko

De Fronteriza
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La superficie

Fiel sirvienta pelandana, ama de cría y comadrona de la casa. Dado que parece no envejecer, se rumorea que tiene un pacto con el Ahorcado, pero su extrema amabilidad, el hecho de que siempre está dispuesta a ayudar a todo el mundo y sus excelentes relaciones con el patriarca (especialmente desde que enviudó) han evitado cualquier conato de linchamiento.

Secretos

  • La naturaleza del pacto es la siguiente: el día menos pensado los demonios vendrán a por ella y se llevarán su alma al Infierno, donde sufrirá torturas insondables hasta el Día del Juicio Final en el que utilizará su magia en apoyo del bando de las fuerzas del Mal.
  • Está enamorada de Argolash Vozlany, con el que tiene un idilio amoroso. Fruto de esa unión nació el bastardo Lordkhemada. Éste es el único que sabe que es hijo de Kay-Uko, pero no conoce a su padre. La bruja ha hecho escribir la verdad en un cofre en sus aposentos a un escriba que luego sería sacrificado.
  • Su amor por el fazzik la está transformando, y lo ha hecho extensivo a todos sus hijos, a los que quiere con pasión desgarradora. Ahora quiere romper el pacto para envejecer y morir con su amante (y, si es posible, evitar el Infierno, claro).
  • Su secreto más oscuro es que ella asesinó a la esposa de Argolash Vozlany, madre de sus queridos Vladimil y Sherezade para poder quedarse con él. Parece que ese dato sólo ella lo conoce.

Libro de Recetas de Kay-Uko

Preámbulo

El que nazca hoy, si viaja, será robado en el camino. La mujer que conciba hoy, morirá con el niño concebido. El hombre que siembre hoy perderá sus cosechas. Aquel que vaya a la selva será comido por el león. Maldición universal pronunciada por la muerte, tras la cual se retiró a dormir.


Y en esas circustacias, en las Montañas de Bronce, nació Kay-Uko. Nadie sabe como pudo nacer y resistir aquella maldición, pues nadie vive en aquellos lugares. Su padre, el cual se encargaría de hacer su vida y la de su madre un auténtico infierno, no se interesó por la suerte que pudieran correr. Parecía que Humakt iba a llamar a la puerta. Pero la suerte, o la desgracía que suele envolver a la casualidad hizo que aparecierá en el lugar una enviada del tercer ojo azul. Según lo poco que le pudo contar su madre, Hine-make-Moe, pues así se llamaba la susodicha, llegó a la casa como hipnotizada, siguiendo las instrucciones de un ser superior, y que cuando vío la cara de la recién nacida se cayó desmayada, gritando antes la palabra "MUERTE".

[Historia aún incompleta]