Karstbold

De Fronteriza
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Reino fundado por el Rey Guldurim VI al mando de los ultimos habitantes de Montaña Negra al este de Agnar.

La Marcha de los 50.000

Guldurim VI en un combate de la Marcha de los 50.000
El epico viaje de cinco años de Guldurim y su pueblo ha sido narrado en una de las escasas epopeyas enanas, "La Marcha de los 50.000". Esta migración esta claramente documentada en muchas cronicas humanas, elficas y en las de la Republica de Ilundun, y como es habitual los acontecimientos historicos a menudo contradicen los hechos narrados por los poetas. No obstante casi todo el mundo prefiere la version de los bardos.

Guldurim VI fue el ultimo rey digno de este nombre de Montaña Negra. Habiendo llegado a la conclusion de que su pueblo ya no podia sobrevivir en aquel lugar, decidio enviar a sus mejores guerreros a los cuatro puntos cardinales en busca de un nuevo hogar para su pueblo. Tras más de una decada, le llegaron noticias sobre una region del este de Angmar, en las montañas Karas Jhon, de acusado relieve karstico, donde su pueblo podria asentarse en cuanto expulsaran a sus escasos pobladores, algunas tribus orcas.

Tras 3 años de preparacion Guldurim reunio a todo su pueblo (o al menos a la mayoria), que sumaban unos 50.000,y marcho a través de la Puerta del Reptil hacia las tierras humanas del norte. Durante los siguientes tres años viajo a través de las tierras de los perfidos y cobardes humanos, unas veces comprando su derecho de paso, otras negociando, y otras luchando para continuar su viaje. Las cronicas humanas describen a Guldurim y su gente como una riada incontenible, dispuesta a continuar su camino como fuese, comprando lo que necesitaban, a menudo a buen precio, pero sin ninguna disposicion a negociar ni transigir. Si alguien les negaba el paso, lo arrollaban en lugar de dar un rodeo. Si alguien trataba de aprovecharse de ellos exigiendo precios abusibos por sus provisiones, las tomaban por la fuerza.

Finalmente alcanzaron Ilundun, donde fueron recibidos con una mezcla de admiración y recelo. Aun estaba reciente el recuerdo de la expedicion del Principe Nurdum de Peñasnegras, pariente de Guldurim, y el Canciller y los Ministros dejaron bien claro que aunque permitirian a sus "hermanos enanos" entrar en Ilundum, de ningun modo dejarian que rey alguno, humano o enano, mancillara el suelo de la Republica. Esto estuvo a punto de desencadenar una guerra entre enanos, pero Guldurim, que sabia cuanto necesitaban sus seguidores un descanso (ya solo quedaban 30.000 de los 50.000 iniciales), acampo junto a sus sirvientes fuera de los limites de la republica, a unas 10 millas de Abastos, mientras en los tribunos de Ilundun creaban una ley especial que le permitiera pasar, aunuque fuera fugazmente, por el territorio de la Republica.

En Ilundum los viajeros permanecieron cerca de un año, ganandose el sustento trabajando para sus parientes ya como jornaleros, ya como mercenarios en su lucha contra los orcos del Manojo de flechas. Muchos de ellos optaron por instalarse en Ilundum, en las tierras recien arrebatadas a los orcos, fundando la ciudad de Llamafirme, asi que cuando Guldurim decidio ponerse de nuevo en marcha, solo le siguieron unos 20.000 enanos.

Guldurim y sus seguidores tuvieron que descender desde Ilundun al Comedero del Dragon, en aquel entonces practicamente deshabitado, para alcanzar su objetivo. Esta ultima parte del viaje fue particularmente dura, enfrentandose con todo tipo de dragontidos, sin poder conseguir provisiones aparte de las que llevaban con ellos. Es tambien la unica parte del relato que no se puede contrastar con otras fuentes. Finalmente cruzaron el Gran Rio y poco despues alcanzaron las tierras que se convertirian en Karstbold, siendo por entonces, segun el poema, 17.777, numero que se considero un buen agurio, aunque seguramente se trataba de una licencia poetica.

Karstbold hoy

Una vez asentados, los enanos de Karstbold volvieron paradojicamente a las costumbres de sus antepasados mas antiguos. La pobreza del terreno, lo disperso de los recursos minerales, y la morfologia del territorio, con grandes sistemas de cavernas, gargantas y barrancos que facilitaban la construccion de reductos fortificados, todo ello favorecio que la poblacion se dispersase y formara una sociedad de clanes, que eso si, reconocian a los descendientes de Guldurim el derecho a la corona y una posicion de "primero entre iguales", pero poca autoridad efectiva.

Los enfrentamientos entre clanes, con los humanos de Lencinia y los orcos por cuestiones de pastos, yacimientos minerales o por el control de alguna prominencia del terreno son acontecimientos casi cotidianos y de hecho se considera a los karsteños los mas belicosos de los enanos, y de hecho se piensa que tomados uno a uno son mejores guerreros que los ilundeses, pero carecen de la capacidad organizativa y la displicina de estos que los vuelve letales en el campo de batalla.

Un tipico clan karsteño posee dos residencias fortificadas, una en las Karas Jhon junto a sus pastos de verano y ,en caso de poseerlas, a sus minas. La segunda residencia suele estar situada junto a los pastos invernales que suelen encontrarse en la meseta que nace en la vertiente oriental de las Karas Jhon. Una cierta cantidad de los miembros del clan permanece en una u otra residencia, pero la mayoria se traslada con los rebaños. Como los ilundeses los enanos de Karstbold montan carneros de gran tamaño, aunque algunos de los que viven en las tierras mas bajas montan pequeños ponis montañeses.

La actividad minera y manofacturera de Karstbold es fundamentalmente artesanal y es muy diferente de la de Ilundun con sus grandes fundiciones y talleres. Los artesanos suelen trabajar casi en secreto, siendo cada uno celoso de sus tecnicas y secretos de fabricacion. No obstante la artesania karsteña es famosa y muy preciada en Ilundun y Lencinia. Algunas de sus manufacturas han llegado incluso a Ederlen.

Aunque los clanes suelen mantener generacion tras generacion sus residencias de invierno, no sienten tanto apego por las de verano, ya que estas a menudo se trasladan si se agotan las vetas de minerales junto a las que suelen construirse. De hecho muchas de estas fortalezas son a la vez asentamiento y mina. Los buscadores de mineral que son capaces de encontrar nuevas vetas y que recorren en solitario las montañas en busca de oro y piedras preciosas son gente de caracter independiente y muy respetadas en la sociedad karsteña.