Guerras Elficas

De Fronteriza
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Serie de conflictos que enfrentaron a elfos y humanos en el nordeste de Agnar, sobre todo a Ederlen y Alfiriel. En el siguiente documento Todas las fechas están en cronología T.F.C.

Introducccion

Ha habido muchas y agrias discusiones entre los eruditos sobre si las Guerras Elficas debían ser tratadas como un único conflicto o se debía seguir la clasificación tradicional en tres guerras. Aunque nosotros somos defensores del primer punto de vista, y que las "Tres Guerras" son solo los tres momentos de mayor virulencia de este conflicto centenario, en este articulo usaremos esta óptica tradicional para beneficio de los lectores neófitos en la materia. No obstante nos gustaria reseñar que hasta la Paz del olmo no se produjo ningún cese oficial de hostilidades.

Primera Guerra Elfica

Hacia el siglo V T.F.C la presion de los colonos ederleños sobre los linderos septeptrionales de los elfos se estaba volviendo insoportable. Ederlen se habia convertido en la válvula de escape de la superpoblada Acaya. Ya había habido algunos incidentes relacionados con las explotaciones madereras en esta zona pero se habían tratado casi exclusivamente de daños a la propiedad. Alfiriel había enviado varias embajadas al Rey Agis que les habia dado vagas promesas de controlar a los leñadores y carboneros, asi como el asentamiento de nuevos colonos aqueos. Cuando se fundo Travesia del Andril en el 432 los elfos mandaron un ultimátum al rey Agis dándole un año para desmantelar la ciudad y conminandole a no cruzar ni remontar el río Anfigeno. El rey respondió al ultimátum ofreciendo un pacto que permitiera continuar la colonización humana Andril arriba, y permitiendo un asentamiento limitado en el area de la confluencia entre los dos ríos. Pero los elfos, sabiendo muy bien lo que habia en juego, ratificaron el ultimátum.

Primeras Hostilidades

El rey Agis, que ya tenia mas de cincuenta años, encaro la preparación de la guerra con negligencia. Despreciando las capacidades militares de los elfos no reforzó las defensas de Travesia del Andril y solo aumento las fuerzas militares en algunos puntos seleccionados, mas preocupado por las intenciones de sus vecinos humanos del norte y del este. Cuando llegaron los primeros informes de escaramuzas en los lindes de Alfiriel, las grandes perdidas de los elfos ligeramente armados frente a los piqueros de infantería pesada de estilo aqueo solo hicieron que persistiera en su política.

Tras un desastroso primer verano de campaña para los elfos, los ederleños empezaron a prepararse para pasar el invierno, ya que asumiendo que esta guerra seria como cualquier otra, creían que cuando empezaran las lluvias de otoño cesarían las operaciones. Pero los elfos no habían leído los mismos libros. El otoño se convirtió en un autentico calvario para los humanos, las rutas de comunicación y abastecimiento fueron cortadas, las patrullas emboscadas y aniquiladas y se dejaron de recibir noticias de varias posiciones fortificadas menores. Ante la crisis el rey Agis envió una flota de socorro. Con vientos contrarios y una corriente muy fuerte en contra por la crecida otoñal del Andril, la abigarrada flota compuesta en su mayoría de barcos comerciales requisados, y con un gran numero de Maestros del Mar y del Viento (organizacion germen del Gremio de Navegantes) avanzo hasta un lugar situado aproximadamente a cuarenta kilometros río abajo de Travesia, donde encontraron una endeble barrera de troncos y algunas tropas elfas, poco numerosas.

Preparándose confiados para la batalla, los humanos no vieron venir hasta demasiado tarde la verdadera amenaza, ya que la barrera era solo una distracción. Una inmensa masa de agua, compuesta por cientos de ondinas invocadas por los magos elfos se precipito sobre la flota que fue aniquilada casi por completo. Esta batalla, la de la Barrera (año 433), fue la primera gran batalla de las Guerras Elficas y se saldo con un gran triunfo para los elfos. Apenas media docena de barcos llevaron a Anfipotamia la noticia del desastre. Poco después, utilizando un gigantesco gnomo, los alfireños derribaron las empalizadas de Travesía y tomaron la ciudad. Obligaron a todos los supervivientes a abandonarla sin llevarse nada que no fuera de origen animal o vegetal.

Luego la redujeron a cenizas, plantaron retoños y semillas sobre estas y cantaron y bailaron sin parar durante cinco días, consiguiendo que el lugar donde estaba Travesía del Andril fuera cubierto por arboles jóvenes, hierbas y matorrales. En Sulabar la reacción no se hizo esperar. El rey Agis sufrió un accidente de caza tan mortal como conveniente y fue rápidamente sucedido por su hijo Pirro.

Pirro no perdió el tiempo. Antes de que el cadáver de su padre se enfriara decreto la movilización de todo mago, bruja, hechicero o sacerdote y reunió un estado mayor secundario de magos para que los organizara de la mejor manera posible, como unidades separadas o como complemento de formaciones del ejercito regular. Nombro al Primer Mago de los Maestros de Mar y del Viento, Georgio Paedros, general al cargo de dicho estado mayor secundario y miembro del estado mayor principal. Retiro la mayoría de las tropas de la frontera con Acaya e hizo que la flota de guerra se preparara para el combate fluvial. Y sobre todo hizo que se encargaran y embarcaran grandes cantidades de brea, alquitrán y otras sustancias inflamables e hizo venir de Acaya ingenieros que construyeran todo tipo de ingenios para emplearlas. Por ultimo concluyo una alianza matrimonial con sus vecino occidental Folker, margrave de Pferdeben para que estos atacaran Alfiriel desde el oeste.

Pirro el Victorioso

En cuanto llego el buen tiempo en el año 434, una gran flota zarpo de Anfipolis. Iba llena de magos de todo tipo y de tropas, y los elfos se prepararon para otra gran batalla cerca de la confluencia entre el Andril y el Anfigeno. Sin embargo la flota empezó a hacer desembarcos cada pocos kilómetros, utilizando la magia del fuego y los ingenios incendiarios instalados en las naves o móviles para provocar fuegos por doquier. Los elfos hubieron de dividirse en unidades menores, ya que al mismo tiempo estaban siendo atacados desde el oeste por los aliados ebenos de Ederlen. Las partidas de incendiarios del rey Pirro estaban perfectamente organizadas, eran numerosas y poseian tanto hechiceros como honderos o peltastas que cubrieran a la infantería pesada. La primera campaña veraniega de Pirro supuso enormes perdidas para los elfos tanto de efectivos como de masa forestal. Y para su extrañeza las tropas ederleñas ni siquiera se habían acercado a Travesía. Durante los dos años siguientes paso lo mismo, y el lindero de Alfiriel fue empujado cada vez mas al sur y al este por la alianza humana. Finalmente los alfireños cayeron en la trampa de Pirro y reunieron un gran ejercito que marcho hacia al norte. Pirro fue retirándose dejando una extensión de tierra quemada tras de si, mientras los elfos, totalmente inexpertos en la forma humana de hacer la guerra iban avanzando cada vez mas eufóricos río arriba. Cuando lo juzgo conveniente, Pirro comenzó a cortar con su caballería y sus trirremes de guerra las endebles lineas de comunicación alfireñas, y finalmente, se enfrento a un debilitado ejercito elfico en la aldea de Hipocefalion(verano del 436), unos veinte kilómetros al sur de Anfipotamia. Debilitados, sin caballería y casi sin infanteria pesada (las primeras armaduras de madera endurecida acaban de fabricarse y solo las llevaba un cuerpo sagrado de 333 elfas, las kelebras) el ejercito elfico fue prácticamente aniquilado en la batalla y en la persecucion posterior hasta los linderos de Alfiriel. Aunque la victoria no había salido barata, Pirro conservaba la mayor parte de su capacidad militar y durante los diez años siguientes hostigo sin tregua a los elfos como había hecho hasta entonces. Fundo fortalezas por todo el curso del Andril, que llego a remontar hasta su nacimiento, y reconstruyo Travesía del Andril, situándola en lo alto de un collado que dominaba la confluencia del Anfigeno y el Andril, dotándola de murallas de piedra, y poblándola con cinco mil exiliados de Rokabento. Pirro murió en el año 437 por una flecha enviada por un arquero elfico cuando intentaba por primera vez remontar el Anfigeno.

Segunda Guerra Elfica

Pirro fue sucedido por su hermano Hermias, su principal confidente y consejero. Hermias sabia que todos los éxitos militares de su hermano habían dejado al reino casi en bancarrota y con una economía de guerra que no podía seguir manteniéndose mas tiempo. Disolvio la mayor parte de la flota de guerra y desmovilizo a los magos. No firmo la paz con los elfos pero concluyo con ellos una tregua por diez años, que le dejo las manos libres para reconstruir el reino. Consolido los triunfos de su hermano asentando colonos en los nuevas tierras y fundando nuevas ciudades como Urren, junto a las montañas Kar Jhon. Aunque la tregua de los diez años termino sin prorrogarse, durante los 38 años de reinado de Hermias el Sabio, las hostilidades entre elfos y humanos se mantuvieron al mínimo. Los filósofos de la nueva universidad de Sulabar decian que habia llegado una nueva Edad de Oro y que se alcanzaría un entendimiento con los elfos y la paz universal. Pero el príncipe heredero Lisandro no estaba de acuerdo.

Lisandro el Carnicero

Lisandro ascendió al trono con mas de cuarenta años, a la muerte de su anciano padre. Hombre de natural antipático, despiadado y expeditivo, empezó una durísima campaña contra la nobleza, ya que consideraba que durante el reinado de su padre el dominio de la corona sobre esta había disminuido demasiado. Los nobles respondieron tratando de colocar en el trono a su primo Evergetes, pero fueron derrotados en Leukolitos (otoño del 481). Lisandro construyo un enorme patíbulo en el que fue colgando a todos los nobles por orden de rango, por ultimo, antes de colgar a su primo, hizo que lo coronaran Rey de los Ahorcados y lo situaran en el centro de su corte. Elimina la oposición interior, Lisandro lanzo una serie de campañas contra Acaya para asegurarse de que todas las ciudades-estado tenían regímenes adictos e impuso a todas la obligación de enviarle tropas para su próxima expedición contra los "salvajes de los bosques". Los elfos no habian estado todo este tiempo inactivos durante el pacifico reinado de Hermias habían mejorado su entrenamiento y equipamiento. Habían comprado armas y armaduras a los enanos de Ilundun y habian mejorado sus propias técnicas para confeccionar mejores armas y armaduras. Habían formado unidades de piqueros al estilo aqueo que pudieran oponerse a las humanas, y habían creado una red de informadores que les tuviera al tanto de los acontecimientos de Ederlen. En cuanto vieron que clase de rey era Lisandro se prepararon para lo peor y cuando declaro en el congreso panaqueo de Rokabento en 485, su intención de liderar una gran expedición contra los elfos, se prepararon para lo peor. El ataque de Lisandro fue tan sistemático como brutal. Dos ejércitos partieron de Travesía del Andril y de Urren con ordenes de arrasarlo todo a su paso y converger en el alto Anfigeno. La columna oriental, al mando del rokabentes Gorgion avanzo casi sin oposición por el territorio entonces llamado Anfiriel Oriental, mucho menos frondoso que Anfiriel Occidental. Tras dos años de campaña alcanzo las fronteras de Ilundun ,e incluso durante un verano puso su ejercito a sueldo de la república enana en su guerra con el Manojo de flechas, hasta que el rey le ordeno reunirse con él en el Oeste. Sin embargo el ejercito occidental, al mando del propio Lisandro, se encontraba con serias dificultades, ya que se enfrentaba al grueso de las fuerzas elficas, que maniobran constantemente obligándole a tener a su ejercito en el terreno y a retroceder y avanzar constantemente en una guerra de posiciones en la que no se acababa de dar un enfrentamiento decisivo, mientras, sacando el maximo fruto a la capacidad elfica para la guerra de guerrillas, arrasaba sistemáticamente sus lineas de comunicación y abastecimiento.


Finalmente el ejercito elandreño opto por dirigirse en linea recta hacia el lugar donde suponían que se encontraba el Gran Templo de la Tierra de Elaora esperando así obligar a los elfos a plantarles cara. Perdida y desorientada en las espesuras de Alfiriel , la expedición termino en un fracaso con un ejercito dividido y procediendo a una vergonzosa retirada en la que perdio la cuarta parte de sus efectivos. Ese mismo invierno los aliados aqueos se amotinaron exigiendo volver a sus hogares y Lisandro accedió en un principio, pero durante su regreso a casa los embosco y los aniquilo por completo en las marcas del norte, enviando después las cabezas de los generales rebeldes a las ciudades aqueas. Si entonces Ederlen no se enfrento a una invasión aquea en toda regla fue porque la juventud aquea había sido devastada por la reciente sucesión de guerras. No obstante todas las ciudades-estado le declararon la guerra y legitimaron la piratería de sus ciudadanos contra Ederlen. Ese verano (año 491) Lisandro consiguió finalmente su ansiado enfrentamiento frontal con los alfireños en Greveniel, a unos ciento cincuenta kilómetros al sur de Travesía. La batalla empezó al amanecer y se prolongo incluso durante la noche, el ejercito ederleño fue aniquilado, escapando tan solo unos tres mil hombres que consiguieron replegarse hacia Travesía. Las fuerzas elficas vencieron pero sufrieron unas bajas terribles, superiores al cincuenta por ciento de sus efectivos. Lisandro huyo desde Travesía a Anfipotamia para organizar un nuevo ejercito justo antes de que comenzara el sitio de Travesía.

El Sitio de Travesía del Andril

El sitio de Travesía del Andril es considerado por todos los historiadores como el clímax de las guerras elficas. Allí fue donde el grado de envilecimiento y deshumanización (o deselfización) alcanzo su punto culminante. Los humanos mataban a todos los elfos varones sin miramiento y forzaban a prostituirse a todas las elfas que no se suicidaban primero. los elfos lanzaban incursiones de saqueo y asesinato por todas las zonas de Ederlen a su alcance, quemando granjas y asesinando familias enteras sin compasión. Durante el sitio de Travesía los defensores humanos colgaban a los prisioneros elfos de las almenas y los sitiadores elfos utilizaban a los prisioneros humanos como escudos vivientes y como trabajadores forzados a golpe de látigo en las obras de sitio. El sitio se prolongo durante diecisiete terribles meses culminando cuando los elfos consiguieron terminar un circulo de runas talladas en torno al collado sobre el que se asentaba Travesía y lanzaron un poderosisimo conjuro sobre la roca que la partió en dos, enviando la parte superior, incluyendo la ciudad y todos sus habitantes, al cauce del Anfigeno. Para entonces la mayoría de los varones de Ederlen estaban muertos, mutilados o llamados a filas, la frontera con Acaya era mantenida por unidades integradas por mujeres, incluyendo a las dos infantas, que no sobrevivieron a la guerra, y el rey Lisandro veía traidores por doquier y habia ejecutado o encarcelado a la mayor parte de la nobleza del reino.

Por otra parte, mantener el sitio de Travesía del Andril había supuesto también una sangría terrible para Alfiriel. Menos de la cuarta parte de los adultos, hombres o mujeres, que habían sido llamados a filas, seguia con vida, y la elite del país estaba en los cementerios, fosas comunes o flotando en los cauces de los ríos. Como ejemplo, de los 300 iniciados que fueron confirmados en el Gran Templo de la Tierra el año que Lisandro fue coronado, menos de treinta seguían con vida cuando cayo Travesía. A nivel social y moral la guerra fue un autentico cataclismo para Alfiriel, un anciano sacerdote comento con siniestra ironía que nunca los elfos habían sido tan humanos. Esto nos puede servir para entender porque cuando un joven noble airado asesino al rey Lisandro en el 494 y Ederlen cayo en la anarquía del Interregno los elfos de Alfiriel, en lugar de tratar de recuperar todo el territorio posible, se dedicaran a intentar recomponer su sociedad en formas mas tradicionales en vez de dejar que la guerra y su lógica despiadada la transformaran por completo.

Tercera Guerra Elfica

Mucho se ha escrito sobre quien fue el vencedor de la llamada Segunda Guerra Elfica. Probablemente Goroltke este en lo cierto cuando dijo que no hubo vencedor alguno, ya que ambos bandos se consideraron derrotados, los ederleños por que cayeron en los terribles cuarenta años de Interregno y los elfos por que habian perdido a su juventud y a los mejores de los suyos durante la guerra.

La coronación de Jantipo, un soldado aventurero aqueo , que cambio su nombre por Tullio Marcio Felix, puso fin al interregno y volvió a unir Ederlen bajo una sola autoridad. Felix estaba deseoso de obtener cuanta legitimidad le fuera posible, tanto de cara al pueblo como la nobleza, así se caso con Camila, una dama de rancio abolengo y con reyes entre sus antepasados y pese a ser aqueo fue el primer rey ederleño en tomar un nombre en la lengua vulgar hablada por el pueblo y no en el aqueo clásico utilizado por la nobleza. Cambien,como una manera de unir el país en una tarea común, decidió convocar en 537 una nueva guerra racial contra los elfos.

Poco se sabia de la situación de Alfiriel. Los elfos, terriblemente debilitados, solo habían reforestado algunas zona limítrofes y no habían avanzado hacia el cauce del Andril. En Alfiriel se habían producido terribles luchas internas entre conservadores y reformistas, y miles de estos últimos habían sido expulsados a la Gran Llanura, donde se convertirían en uno de los componentes del pueblo norai. A este terrible precio los elfos habían podido reconstruir la urdimbre de su sociedad , pero la marcha de tantos exiliados y el lento crecimiento típico de las poblaciones elfas, hacían que su población total en aquel momento fuera la misma que cuarenta años antes, justo tras la muerte de Lisandro el Carnicero.

La intervención ilundesa

Ilundeses y Alfireños luchando juntos durante la 3ª Guerra Elfa

Inclinándose por proceder de un modo prudente, Marcio Felix decidió atacar a Alfiriel por su débil flanco oriental, reuniendo su ejercito en Urren y empezando una campaña progresiva con idea de aniquilar los últimos reductos elficos al este del Anfigeno, esperando obtener una serie de fáciles victorias que aumentaría la confianza del país en la monarquía restaurada y en él mismo. Sin embargo la República de Ilundun no vio con buenos ojos el afianzamiento del poder humano tan cerca de sus fronteras, y tras lanzar un ultimátum a Marcio, firmaron una alianza con Alfiriel. Hasta ese momento los alfireños habían preferido utilizar técnicas dilatorias y de guerrilla para enfrentarse con los ederleños, temerosos de otra batalla campal diezmara de nuevo a sus jóvenes. Sin embargo, los ilundeses impusieron un cambio total de estrategia, y reunieron un gran ejercito en el alto Anfigeno, compuesto por 6.000 enanos (de los cuales 4.000 eran piqueros de infantería pesada), 2.000 orcos esclavos, los últimos prisioneros de la guerra con el Manojo de flechas a los que se había prometido la libertad si sobrevivían a la guerra, 4.000 elfos, la mayoría de ellos arqueros y otra infantería ligera, y 200 jinetes, exiliados que habían retornado del Comedero del Dragón a cambio del derecho a volver a Alfiriel para ellos y sus familias.

El ejercito siguió el curso del Anfigeno y luego torció hacia el este hasta encontrarse con el ejercito de 30.000 hombres de Felix. Aunque al ejercito coaligado se habían unido las partidas guerrilleras elficas de todo Alfiriel Oriental, el ejercito humano aun les superaba en mas de diez mil efectivos. De poco les sirvió. La batalla de Tanandiel se convirtió en una derrota aplastante y consagro a los piqueros enanos como el mejor cuerpo de infantería pesada del mundo, Marcio Felix cayo en el combate, después de solo tres años de reinado y dejando un heredero de diez meses de edad.

La asamblea de nobles de Ederlen, dejando de lado a mercaderes y sacerdotes, nombro regente a Lucio Camilio, hermano de la reina. Lucio empezó a reunir un ejercito en el que se enfatizo la importancia de la caballería, compuesta por nobles en su mayoría. Al igual que su difunto cuñado, espera que una victoria permitiria recuperar prestigio a la nobleza , perdido por su comportamiento durante el Interregno. Sin embargo esto solo sirvió para que la nobleza de Ederlen se debilitara más aun, en la batalla de Zelaigorri las fuerzas ederleñas fueron derrotadas decisivamente y el propio Lucio cayo cuando trataba de huir.

La reina Camila fue nombrada regente, y empezó las negociaciones de paz con los elfos alfireños, ratificándose el fin del conflicto con la Paz del Olmo en 542 que fijaba las fronteras de Alfiriel e Ilundun con Ederlen y los derechos de los elfos y enanos que habitaran en dicho país.