Festival de las Bestias

De Fronteriza
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Primera Parte

Algunos creen, mi señora, que lo que aquí aconteció desencadenó todo lo que ha sucedido. Muchas cosas no se supieron entonces, sino las cosas hubieran sido diferentes.


Se dice que el día del Festival de las Bestias del año 1616 se reunieron en el Templo de Beorthwín para celebrar la fiesta de Ernalda y de Flamal unos jóvenes héroes.


Partieron bien pronto los jóvenes orlmarthis, Eilif se encargó de que todo estuvera bien preparado, llevó su semental y su mejor yegua, e Ivarth, desprevenido de lo que acontecerá, se llevó sus bueyes y grano para la siembra.


El festival comenzó bajo una agradable y ligera lluvia, Eilif y Morganeth ocuparon sus puestos como guardianes y alejaron a unos espías lunares. Mientras, los demás participaron en los bailes, cantos y rezos, y en la jarana también. En ello, Bercix se enfrascó en una discusión con un centauro, enemigo ancestral de los Orlmarthis, el cual parece que tenía ganas de reirse del joven sabio. De reirse también tenía ganas Ivarth mientras esperaba su turno para la bendición de los dioses se encontró a la cola, nunca mejor dicho, de Polgo un Durulz, y como buen hijo de sus ancestros aprovechó para lanzarle alguna chanza, creyendo que se estaba pasando en un día festivo y pacífico como este intentó suavizar la discusión, pero resultó que al ver la expresión del pato le dió un ataque de risa.


Pero más problemas encontró Finulf que no pudo esconderse de su prometida Leika Gralardottir que inició una discusión por la falta de interés, afecto y no hablemos de presentes que él le estaba ofreciendo desde hace semanas. Para regocijo de los testigos. Finulf fue frío como el témpano de hielo en plena estación oscura, frío como las manos de Valind.


Por la parte de Basteth, un sátiro se le arrimó a la cintura, pero tras pedirle, ella, lo imposible y coquetear y reirse un poco el sátiro se dió cuenta que la gatita no quería probar su vigorosa lanza, y con un tu te lo pierdes, marchó a hacer feliz a otra muchacha.


Y llegó la intervención de los dioses que desencadenaría acontecimientos que cambiarán la faz del Paso del Dragón para siempre.


Todo aquel que ha estado en el Festival de las Bestias sabe que hay un banquete, y esto a la larga fue más importante que el propio ritual del Festival. Nuestros jóvenes se sentaron en la mesa que les tocó, no les sentó muy bien, la mesa estaba repleta de enemigos, enfrente tenía a Braduan Hodirson el asesino, de sus enemigos graegdocgan, venía junto a unos cuantos de los suyos, malencarados todos. Para continuar con la lista de enemigos estaba Polgo, al que Braduan y los suyos trataban con deferencia. Nadie parecía muy contento, pero todos respetaron la prohición del Festival que prohibe derramar sangre.


Entonces llegó la sacerdotisa Ernalsulva encargada de presidir la mesa, una joven hermosa, algunos dirían que el sumun de la hermosura, peliroja de tez blanca, de pechos generosos y de cintura estrecha y de ojos verdes hipnóticos y labios rojos, no fueron pocos los que se enamoraron de la pretendida por Braduan nada más verla, pero ninguno como Ivarth el cual tocado por la Belleza de Ernalda tal y como en su día enamoró a Orlanth se quedó prendado de la muchacha. De la misma manera Ernalsulva se quedó prendada de lo apuesto, valiente y masculino de Ivarth tocado su corazón de la misma manera que Orlanth tocó al de Ernalda. La gente calló y se vió como la luz divina iluminaba a los dos jóvenes, entonces, Ivarth como impulsado por una fuerza desconocida inició una contienda de matrimonio. Y para desgracia de Braduan, Ernalsulva aceptó y le pidió tres pruebas.


Ernalsulva dijo ser la hija de un rey y de una reina, su padre era Hofstaring uno de los más famosos héroes del Paso del Dragón y su madre es una de las dos sumo sacerdotisas de Ernalda. Además las profecías señalan que su marido será un gran héroe, por ello la primera prueba será recuperar las manos de Hofstaring las cuales perdió cuando los demonios lunares lo arrastraron a su infiermo.


Y el infierno casi se desata cuando Braduan y sus hombres insultados por la contienda de Ivarth para con su pretendida desenvainó y se lanzaron a acabar con los jóvenes orlmarthis, en especial Ivarth, rompiendo el tabú de derramar sangre en el festival. Pero por suerte Eilif y Bercix principalmente consiguieron apaciguar momentaneamente el asunto, sin que se derramara sangre, aunque cerca estuvo, en especial la de Basteth que acabó rodando por el suelo sosteniendo el afilado bronce de uno de los hombres de Braduan se empeña en clavar en su pecho.

Más tarde Bercix informaría que se cree que las manos se las llevó Fazzur al príncipe de Sartar Temertain.


Segunda parte

La Emboscada

El relato de Ivarth

-¿Qué aconteció en esta parte? Yo, Ivarth, os lo cuento.


-Permanecimos un rato mas en el festival, demasiado. Parece ser que intentaron retrasar nuestra partida con conversaciones inofensivas, en concreto a Bercix le engancharon en un debate sobre el lenguaje Sartarita.


-Nos enteramos que excepto los que estaban en nuestra mesa, el resto de las mesas fueron incapaces de captar el detalle de la contienda de matrimonio que Ernalsulva y yo iniciamos. Todo el mundo sabe que se inicio el desafío, pero no captaron el detalle de la hazaña que la Dulce Mujer Verde dispuso.


-Al final nos volvimos a casa cuando ya habia empezado a oscurecer.


-Por el camino, Branduan el Asesino y su pandilla nos emboscaron, los muy perros querían además de matar a alguno de nosotros dañar mis bueyes, y la yegua de Eilif. Aguantamos un poco y gracias a nuestros Thanes Eilif y Finulf que mataron a dos graegdocgan e hirieron a dos mas, los asaltantes se retiraron. Bercix y yo recibimos algunas heridas menores.


-Cuando llegamos a Ealdmann nos estaban esperando el jefe del clan Orlmarth y el heraldo del rey Blaecmór, Páramonegro, junto con el capitán de sus Houscarls. El Rey los envió porque quería hablar con nosotros, como ya era muy tarde cuando llegamos se dispuso salir al dia siguiente, tempranito, a pesar de las prisas que tuviera el Rey.


-Cuando nos presentamos en el Salón del Rey al día siguiente, cada uno le ofrecio un regalo como es costumbre entre gente civilizada y de bien. Finulf por ejemplo le ofreció un poema humorístico que hablaba sobre algo pequeñito, jejeje, el Rey por su parte como es costumbre devolvió regalos acorde a lo que le habían regalado y conforme a si le había gustado o no.


-Nos había mandado llamar simplemente por enterarse porque un carl de su tribu había iniciado contienda de matrimonio con la hija de una reina de otra tribu (aunque la reina parece ser que ahora no gozaba de gran prestigio, para este rey Blaecmór lameculos, la hija del una de las grandes sacerdotisas de Ernalda siempre es un gran prestigio, además de hija del gran héroe, rey de los Culbrea, Hofstaring ). El Rey se mostró sorprendentemente amable, conciliador y generoso a pesar de su fama de agarrado y de que es un traidorasueldodeloslunareshijodeperralameculos pero por lo demás bastante majo. Se monto una buena cuando Eilif discutió con un sacerdote de la Diosa Roja que formaba parte del circulo del Rey.


-Y cuando llego el primo del Rey, que era el tipo que mandaba a los bellacos que nos atacaron en Sendero del Pomar y empezó a meterse con nosotros, la situación se puso bastante tensa cuando nos acuso de embusteros. Al final todo se resolvió mas o menos bien, y solo quedo que nuestro clan tendría que pagar compensación (algo rebajada) porque uno de los hombres que hirió Morganeth de gravedad le tuvieron que amputar una pierna.


Asentamiento de Eilif

-Padre, madre, hoy los graegdocgan nos han emboscado.- Se dirigió Eilif a su padre, mientras la criada le ayudaba a quitarse la armadura.


-Hijos de perras lameculos. Ya mataron a tu abuelo.- le contestó su padre sentado en asiento principal, arropado con pieles de oso, los cabellos blancos antaño rubios se los apartó con el muñón de su mano izquierda.


-Yo hoy he matado a dos.- Le repuso orgulloso Eilif


-¡Mas tenías que haber matado!.- Contestó con odio nunca satisfecho su padre. Padre nunca estaba satisfecho en lo referente a los graegdocgan, quisó a su padre, y lo seguía queriendo.


-Tengo otra cosa que comentarte. Quiero hablarte de Leika Gralardottir.


-¿La hija del jefe de los hiordings?.-Le preguntó su madre.


-Sí, madre.


-¿La prometida de tu primo Finulf?.- Insistió su madre.


-Sí, madre. Creo que tiene un problema con Finulf. Parece raro pero Finulf no está siendo responsable para con el clan. Creo que Leika va a romper el compromiso. He estado intentando suavizar la cosa, pero no tiene buena pinta. Yo creo que le caigo bien, de hecho creo que le gusto, y estaba pensando en sustituir a mi primo.


-Creo que será un gran paso. Serás Dar (jefe), te lo merecerás más que nadie.- gruñó su padre.


-Además es una preciosidad, algunos dicen que la sangre de las Doncellas Cisnes es tan fuerte en ella que ella misma lo es.-le animó su madre.