Emporio de los Ladrones

De Fronteriza
Saltar a: navegación, buscar

Una vez al año, todos los ladrones de Ekarat, al menos todos los que adoran a Talost, saben que hay dos dias al año para el que debe guardar lo mejor de su botin, el dia del Emporio de los Ladrones. En esta fecha, los sacerdotes de Talost el ladron lo suficientemente poderosos, escogen un umbral, y realizan un encantamiento sobre el. Puede ser la puerta de una buhardilla o el porton de una muralla, la entrada de una cabaña en los bosques o la verja de un jardin palaciego. Una vez realizado el encantamiento, y durante dos jornadas, el umbral dejara de conducir a donde conducia y llevara a quien lo cruce al Emporio de los Ladrones, un lugar que no es un lugar, sino la esencia misma del comercio y el cambio, el corazon del dios. A esta impensa plaza de mercado, hexagonal, rodeada de inescalable muros de piedra negra que alcanzan el cielo, presidida por una fuente de marmol rojo veteado de blanco, cuyo agua es mejor que no pruebes, los ladrones de todo el mundo venden y compran el producto de sus latrocinios. En efecto durante estas jornadas, ladrones de todo Ekarat pueden verse, discutir de sus hazañas, comporar estratagemas y tratar de estafarse los unos a los otros. Con una condicion, nunca puede usarse la violencia. Se puede mentir, seducir, robar, prevaricar, blasfemar, cometir cualquier pecado, pero el que derrama aqui una sola gota de sangre desaparece sin dejar rastro. Se puede entrar por cualquier umbral y salir por cualquier otro. Los umbrales se alinean en los muros, apareciendo en el mismo orden en que se lanza el conjuro sobre ellos, mostrando a quien esta en la plaza todo tipo de climas y paises. Es un momento idoneo para hacer un viaje sin ser detectado o buscar compradores para ese objeto tan valioso como poco comun, con la bendicion del dios de los ladrones.