El Arca Mandaloriana

De Fronteriza
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Tras un desagradable encuentro con unos cazarrecompensas trhandosanos a la entrada del Cañón Azur, Numa, Borde Exterior,los jugadores se dividieron en dos, un grupo se volvió a Egeria con Sien Nep, para convencerle de que os de las mejoras que vuestra nave tanto necesita, y otro acepto una oferta del compañero de Sien, el vendedor de seguros Kooth, al que le indigna eso de que se cace a un ser sentiente como un animal solo por que quiere escoger su destino en la vida... aunque sea un clon.

Asi que Zoth, Ikil-Kinz y Kovak se adentran en el cañon azur, un lugar lleno de peligrosos depredadores (gatazos pardos en descripción del duro, undera para los nativos).

Gracias a la visión nocturna del jawa , los pjs pudieron rastrear al clon huido de noche, y al alba ya estaban a un par de kilómetros de su posición. Es entonces cuando se percatan que uno de los depredadores undera los esta acechando, y Kovac trata de abatirlo de un disparo. No le da pero ahuyenta al animal. El clon, que lleva mas de una semana ocultándose en el cañón, en busca de una ruta para alcanzar Egeria sin acercarse demasiado al ferrocarril, ve al grupo de aventureros y su lanspeeder desde su atalaya, y decide que es el momento de atacar a esos malditos cazarrecompensas y apropiarse de su vehículo, su billete de salida de este infierno...

Pero cuando se acerca para tener una buena ocasión de tiro, sus perseguidores le detectan antes de que alcanze una buena posición de tiro, y para su gran sorpresa le comunican sus intenciones, que no son otras que ayudarle a escapar, ya que trabajan, segun Kovak, para alguien que aborrece la Esclavitud Humana (sic).

El grupo ya esta reunido y se dispone a volver a Egeria cuando en la lejanía se ven nubes de tormenta. Literalmente, ya se prepara una tormenta de polvo y hay que buscar refugio. El clon (sigue sin ponerse nombre) encuentra un refugio donde pasar la tormenta. Aunque el polvo penetra incluso en su refugio, el speeder no sufre daños y solamente el duro se resiente de algunas abrasiones en la piel, que el soldado cura con facilidad y un poco de pomada.

Pero mientras tanto se ha hecho de noche... Y cuando desde una roca plana contemplan el ocaso sobre el desierto desfiladero, los jugadores ven en el extremo noroeste del caño un fogonazo de luz....

Deciden, siguiendo su afan de avuturas y contra toda lógica, ir a investigar la luz. Examinando el terreno ven que pueden utilizar tres rutas, y optan por la mas difícil, pero también la mas discreta. El soldado, que es el mejor piloto, toma los mandos del speeder y lo lleva a través de un difícil sendero de montaña como si estuviera en una de los senderos de Trafico de Coruscant.

De este modo, pueden otear comodamente desde lo alto del acantilado y ver que en el lugar ocurrió le fogonazo hay lo que parece una excavación arqueológica. Tres droides obreros permanecen apagados en medio de las cuadriculas que marcan el terreno, echas con estacas y cuerdas, y en el centro de todo hay un agujero en la tierra con una escalera de metal. El clon abre la marcha mientras buscan un sendero para bajar al fondo del cañón, pero a medio camino deben echarse al suelo porque del hoyo sale un thandosano, que se quita la camiseta y permanece media hora tendido a cuatro patos dejando que el sol le caldee las escamas. ¿Es uno de los cazarrecompensas con los que tropezaron ayer?. No están seguros, esta muy lejos y no lo ven claramente.

Cuando alcanzan el fondo, ven que justo donde han descendido hay un landspeeder, que si parece el de los cazarrecompensas que buscaban al clon, oculto por una lona de camuflaje. El duro fuerza fácilmente la cerradura del mismo y lo deja listo para arrancar.

Cuando están deliberando que hacer a continuación, oyen ruidos proviniendo del agujero, parecen voces, pero se distinguen con claridad. Usando sus conocimientos de superivivencia, pegan oído a tierra para oir mejor y oyen lo que parecen tres voces sibilantes y una voz mas suave, aparentemente femenina. Se oyen palabras como jedi, ábrelo y hazlo o lo pasaras mal.

Finalmente, el clon abre valientemente el asalto hacia al agujero dejándose caer en el, quedando a espaldas de un thrandosano, sin que este le oiga. Desgraciadamente si oye a Kovac cuando este baja por la escalera. El thrandosano encaja el disparo del clon, pero no cae y dispara a este con tan buena suerte que casi lo mata, solo su blindaje le salva in extremis. Y.. es que un recinto cerrado y a tan corta distancia los disparos aciertan con facilidad, además la falta de experiencia del grupo se nota en la falta de planificación.

No obstante son buenos con las armas, el disparo del soldado deja seco al
La Exploradora Jedi Mission Seu
thandosano. Otros dos de estos seres reptilescos llegan a la escalera desde la camara adjunta pero mueren sin causar daño, incluyendo al jefe, el mismo cazarrecompensas con el que hablaron en la entrada del cañon, apenas un dia antes y que trata de intimidarlos, ahora mientras la vida se le escapa rapidamente con la sangre verdosa que mana de sus heridas, suplica piedad, pero todos parecen tener cosas mas importantes de las que ocuparse.

Ahora pueden acceder a la cámara que se ha excavado, parece una bóveda de seguridad mandaloriana, de unos cuatro mil años de antigüedad. Alguien ha volado la puerta circular de acero mandaloriano, seguramente con una carga de plasma, lo que explica el fogonazo que contemplaron la noche anteriror. En la cámara hay dos cosas: Una joven twi`lek de piel azul, que lleva el uniforme del Cuerpo de Exploración de la Orden Jedi, y una caja de 1mx1mx0,5m que el duro reconoce como un Arca Mandaloriana, un contenedor antiguo de esta raza guerrera, famoso por ser de una opacidad casi impenetrable.

La joven jedi (aunque no es un Caballero Jedi, la joven tiene derecho a este titulo) se presenta como Mission Seu, da emocionada las gracias a los aventureros y se conmueve sinceramente por las heridas sufridas por el clon en el combate. Les pide amablemente que la lleven a Egeria, si no les importa y les viene de camino...