Diosa Roja

De Fronteriza
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Para echar un rápido vistazo a la Luna hacen falta siete noches

Enseñanza del Hombre de los Acertijos en el Ágora de Torang


Rufelza” significa Diosa Roja; es el nombre común que recibe ese astro luminoso y fijo en el cielo día y noche que cambia de rojo a negro en un ciclo de siete días y siete noches, que tiene muchos otros nombres. Parecería que siempre ha estado allí, pero es relativamente reciente, en su forma actual tiene algo más de 400 años.

Las tierras de Peloria han sido ocupadas desde tiempos míticos por una inmensa variedad de culturas, más de siete veces siete, dicen los sabios. Los emperadores de Dara-Happa han ejercido distintos grados de control sobre todo o parte de estas tierras a lo largo de los tiempos.

Pero hubo una época en la que el imperio dara-happano había caído ante el férreo control de un pueblo de caballeros y hechiceros venidos de Occidente, los carmanianos. Sin embargo, en los confines orientales del Imperio, en la populosa urbe de Torang, la Tierra de los Pájaros, se fraguaba la rebelión. Siete líderes emprendieron una conspiración utilizando secretos mágicos de aquí y de allá (incluso un viejo mito bárbaro por el cual siete dioses parten al Otro Mundo para resucitar la luz). Como resultado de su plan vino al mundo como una simple mortal Teelo Estara, la Diosa encarnada; es por eso que aquellos siete conspiradores, hoy elevados a la divinidad, son conocidos como las Siete Madres –si bien tres de ellos son hombres.

Teelo Estara encontró su propio camino y demostró que era la última rencarnación de la Gran Diosa Sedenya, la diosa de los ciclos lunares que muere y resucita a través de las eras. Los pueblos de Peloria descubrieron entonces que sus mitos siempre habían hablado de ella. Con firme raíz en el pasado había venido al mundo sin embargo un nuevo poder cósmico. Bajo la égida de la Diosa los rebeldes dejaron atrás sus prejuicios, sus odios, sus miedos y sus diferencias. Por todas partes se escuchaba el grito de guerra: Todos Somos Nosotros. Los carmanianos fueron derrotados y la Diosa ascendió a los Cielos, desde donde continúa protegiendo a sus Hijos. El viejo imperio volvió a nacer renovado y nada volvió a ser como antes.

La Diosa Roja es también la suma de los opuestos, la Divina Contradicción y su rostro presenta muchas caras (que a veces reciben culto con nombres diferentes, como Rufelza y Natha. Misericordiosa y vengativa, fría y emocional, luminosa y oscura. Su imperio es también un nido de contradicciones.