Barastaros

De Fronteriza
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Narración de Presentación

Barastaros es un noble menor, pero su padre decía pertenecer a una poderosa familia dara-happana de nombre desconocido. Su padre fue asesinado por la Misteriosa Hermandad de Xoroc, dejando a Barastaros como prueba de su linaje el Cetro del Aguila Dorada. Debido a su carácter vengativo, unido a su curiosidad desmedida marchó junto con su preceptor Ifocles para descubrir su origen y vengar a su padre. En su iniciación al culto de Natha aprendió a Rasgar el Velo de la Mentira, lo cual, unido a su habilidad para no desentonar en ningún ambiente, lo convirtieron en colaborador de las autoridades judiciales. Finalmente, con el patronazgo de Iudex Ohenkash se convirtió en Ciudadano Imperial.

Notas: Recientemente ha sido propuesto para ingresar en el El Gremio por iniciativa (o encerrona) de Lantash

Alias

Opiniones de Barastaros

Estas son las opiniones secretas de Barastaros:

  • Barastaros: "Soy un tipo verdaderamente tolerante e inclusivo, así que no tengo prejuicios a la hora de tratar con la gente[1]. Me gusta conocer gente nueva, especialmente gente impactante que destaque sobre la aburrida canalla. Siempre espero lo mejor de la gente que conozco, aunque luego puedo ser implacable si me la juegan. Me encanta la gente de la que me rodeo últimamente, son verdaderamente peculiares... y hasta el momento ninguno me la ha jugado... Alguien podría decir que soy demasiado alocado, o incluso inconsciente, pero en realidad es una pose fríamente calculada para sacar el máximo partido de la vida. En todo caso, mi apertura inconsciente se ve equilibrada nathicamente por..."
  • Ifocles: "Tengo un gran respeto por mi viejo maestro, aunque no se lo demuestre demasiado; es una persona de gran sabiduría, con los pies en la tierra y una moralidad (lunarizada) intachable. Por eso sus consejos me son muy apreciados y útiles aunque no [siempre] los siga. Pero en el fondo, Ifocles es demasiado inocente, es una criatura de la luz y el mundo no sólo está hecho de luz. La luminosidad de Ifocles se ve equilibrada nathicamente por la oscuridad de..."
  • Lantash: "Puedo ser un poco inconsciente pero sé lo que me conviene. Y me conviene tener al lado a un tipo inteligente y prudente como Lantash; puede que no sea demasiado simpático, pero desde luego es entrañable y encantador en sus divertidos esfuerzos por racionalizar la locura de la que está hecha el universo. Entiendo que a veces hay que tomar medidas drásticas en la vida y Lantash se sacrifica por todos nosotros adoptándolas y librándonos así de envolvernos en incómodas obligaciones. En todo caso, no apruebo su pertenencia a ese siniestro gremio ilegal que me hace dudar de sus lealtades; su habilidad se desaprovecha mientras siga obcecado en mantenerse entre esos criminales marginados, cuando sus oscuras virtudes pueden dedicarse con el mismo rigor a la consecución de la justicia. Nota: estas opiniones fueron emitidas antes de que el propio Barastaros se uniera al gremio. Pídele consejo y siempre se decantará por la opción más oportuna para la supervivencia. Aunque siempre tiene razón, no hay que menospreciar el poder de la sinrazón. Quien no comete de vez en cuando alguna imprudencia, no alcanza el premio y la gloria del riesgo. Por eso su prudencia debe ser equilibrada nathicamente con la espontaneidad de..."
  • Arbush: "Decidí QUEDÁRMELO cuando descubrí que tenía esa curiosa capacidad para detectar a los miembros de la Hermandad de Xoroc (hum... ¿hay algo que no me haya contado?) Y más tarde descubrí que era una adquisición inapreciable. La prudencia es conveniente en la mayor parte de las ocasiones, pero a veces hay que dar un paso al frente y mirar directamente a los ojos de la Diosa, sumergiéndose en las profundidades de la locura. Sus sofismas y lógica espuria son verdaderamente simpáticos y su capacidad de provocar el caos y la destrucción con una mera inflexión de su voz es impresionante -y muy agradable cuando la explosión resultaba conveniente para proporcionar equilibrio al universo, beneficiando mis intereses. Me gusta escuchar sus consejos porque, aunque los planes de Lantash sean buenos, a Arbush se le ocurren cosas que a Lantash jamás se le hubieran pasado por la cabeza. Pero Arbush es la Palabra, y las palabras se diluyen en el viento si no vienen acompañadas por la acción, por eso deben ser equilibradas náthicamente por la Acción de..."
  • Aurym: "Qué individuo tan sorprendente, un maestro del Equilibrio, señor al mismo tiempo de la magia y la lanza (y, definitivamente, qué lanza tan interesante), es tan poco convencional que llama la atención. Lantash piensa y espera (y a veces espera demasiado), Arbush habla (y a veces hablar no sirve de nada), mientras tanto Aurym ACTÚA, toma las decisiones rápidas. Y bien que actúa. Aunque a veces resulte demasiado impetuoso y emocional, Aurym es la persona adecuada para salir de un atolladero cuando los Consejeros (Arbush, Ifocles y Lantash) se han quedado bloqueados. Aurym no sólo pone la acción, sino también el corazón, la emoción, la intuición; puede conmoverse encantadoramente con la desgracia ajena y al mismo tiempo provocarla por un impulso de ser más poderoso -el poder es una necesidad de la acción. Lantash, Ifocles, Arbush y yo somos demasiado cerebrales (sí, también Arbush aunque su cerebro opera de una manera especialmente interesante); aunque Aurym sea un estudioso hechicero, no es un hechicero typical, su verdadera fuerza está en el corazón. Pero Aurym es un tarshita poco convencional, que ha abandonado toda raíz con la tierra y con sus antepasados... Representa todo lo nuevo que el Imperio nos trae. Su modernidad sin embargo, debe ser equilibrada por... Vakhnev"

Para Barastaros, los dos personajes siguientes constituyen la "clase baja" del grupo (su noción de clase está relacionada vagamente con la forma de hablar y la vulgaridad en general). Pero no importa, Todos Somos Nosotros.

  • Tío Vakhnev[2].- "Es un peligro que, deslumbrados por las maravillas y las prosperidad del Imperio nos olvidemos de nuestras raíces, de nuestros ancestros, de nuestro pasado. Bueno, hay que tener en cuenta que la vida moderna es muy distinta a los tiempos de Maricastaña y sería un error pretender otra cosa... Pero es un error que podemos perdonar perfectamente a los encantadores y aparentemente inservibles viejos. Además, así tenemos presente nuestra historia para construir nuestro futuro; bueno... quizás nuestros ancestros no quedarían contentos con las cosas que hacemos ahora pero... lo importante es el espíritu, la esencia de lo que nos querían decir, no sus palabras. En este sentido, Vakhnev es un mayeto typical e ideal, un exponente garrulo del Tarsh Profundo, bullente de emociones primarias. Vakhnev es también la fuerza que se esconde en la debilidad, así que debe ser compensado nathicamente por la debilidad en la fuerza, o sea por..."
  • Mikael, alias "El Titán".- "Aunque mis primeras impresiones no suelen ser malas, a este tío lo detesté al principio. Su zafiedad y vulgaridad eran tan invasivas que me dejaban de ser simpáticas (al contrario que las de Vakhnev); incluso Lantash y yo estuvimos acariciando la idea de darle su merecido a ese arrogante. Pronto, la diosa me iluminó para dejar de sentir Odio Inapropiado[3] hacia él; se trata de hacer un simple ejercicio de meditación acerca de las fases de la luna mientras habla, de manera que no escucho una palabra de lo que dice. Las palabras del Titán carecen de interés, pero no así sus acciones. Si Arbush es la palabra y Aurym la acción emocional, el Titán es la acción visceral, la más primaria, la que sale directamente de aquello que contienen los esfínteres. El Titán es más valioso de lo que pensaba, una divertidísima fuerza de la naturaleza. No sólo mata a nuestros enemigos con eficacia, sino que además puede hacerlo de manera verdaderamente entretenida, lo que es francamente loable. Pronto he aprendido a ver que toda su arrogancia, su falta de modales, su brutalidad machista, su violencia sin sentido, esconden una enorme fragilidad e inseguridad. Creo que el Titán es el más vulnerable de todos nosotros, el más fácil de herir emocionalmente, el más inseguro de lo que es. Eso, por supuesto, lo convierte en un encantador y entrañable monstruo."
  • Arisse y Essira.- "Esas guapísimas chicas son realmente DIVINAS ¡y pensar que estaban dispuestas a fornicar con un bicho sólo porque yo las había ayudado en el combate! ¡Qué encantador! Ahí la cosa fue demasiado fácil, más adelante intentaré algo. ¿Quién no ha considerado nunca liarse con dos gemelas guapitas? ¡Sólo falta que les vaya la marcha entre ellas! (yo apostaría a que sí)..."
  • Karmanos.- "No entiendo el odio irracional que tiene todo el mundo hacia ese inofensivo demonio entrópico con forma de armadura. Jamás le he visto hacer daño a nadie, salvo a nuestros enemigos y cuando ellos habían empezado primero. ¿Su presencia provoca nauseas? Bueno, también las provoca meter la nariz en un montón de estiercol pero eso no implica que el estiercol no sirva para nada. Así es Karmanos, yo no me pongo a olisquearle de cerca y entonces no me molesta."
  • Medianoche & Liu.- "Esas criaturitas son poco sociables y se comunican básicamente con sus amos, así que poco puedo decir de ellas. Sólo digo que mooola, tener un halcón familiar con poderes telepáticos y un gato fabricado de sombras . ¿Por qué tener un alince doméstico como los tarshitas o un perro como los hombres del norte, pudiendo tener uno cosas así de raras como mascota?"

Relaciones sociales y compañeros

Compañeros

La Alianza de la Dorada Penumbra

  • Relación con Grupo de Heroes
  • Relación con Lantash

Notas:

[1] Aunque Barastaros no lo reconocería, además de inclusivo es bastante snob, así que su tolerancia tiene algo de anarquismo de salón y contempla la vida con un cierto aire de superioridad pija, como un inglés victoriano apreciando la interesante costumbre de una tribu de nativos de deformarse la boca mientras juega al cricket.

[2] Las relaciones de Barastaros con su tío están condicionadas por la extraña circunstancia de que las cámaras rara vez los enfocan en la misma escena.

[3] El Odio Inapropiado es el que no viene motivado como una reacción vengativa ante una determinada actuación. Puede ser un signo de desequilibrio si no se compensa de algún modo.